Iniciativa gestada por el INFOR, permitirá construir casas de madera con la más alta tecnología para familias afectadas por el terremoto de febrero pasado y sentar las bases para crear nueva carrera de carpintería en la región.
Una delegación compuesta por docentes y alumnos de la Escuela de Oficios y Ocupación de la Industria de la Construcción de Québec (Emoicq) de Canadá, ya comenzó los trabajos de edificación de viviendas de madera para familias afectadas por el terremoto en la Región del Bío Bío, iniciativa articulada por el Instituto Forestal (INFOR).
Durante seis semanas, un grupo de profesores y estudiantes de esta escuela trabajará en las instalaciones de la constructora Vega e Iglesias Ltda. (Veico) en Arauco, en tanto, otros dos levantarán viviendas en Yumbel y Hualpén.
“Nosotros, hemos venido a poner a disposición de los chilenos técnicas sencillas de construcción en madera para que las casas puedan resistir mejor los terremotos, sean más térmicas y se puedan levantar con más rapidez”, señala Daniel Lachance, jefe de la carrera de Carpintería de la Emoicq, quien encabeza la delegación canadiense que construye las viviendas y, además, traspasará los conocimientos necesarios para la adopción de sus técnicas en nuestro país.
Al respecto, el Director Ejecutivo del INFOR, Hans Grosse, sostiene que su institución, desde hace años busca desarrollar conocimiento y su aplicación en torno a la construcción en madera. En ese sentido, el aporte canadiense en la región va más allá de levantar algunas viviendas empleando sus mejores tecnologías. Hay interés por parte de INFOR, Emoicq y el Centro de Formación Técnica (CFT) Lota Arauco, de crear la carrera de carpintería en éste último.
“Tenemos mucha esperanza de que el CFT logre formar buenos carpinteros”, explica Grosse y añade: “En Chile, en general, el tema del oficio es una deuda que tenemos con nuestro país; hay muy pocas escuelas de oficios”.
Por su parte, los docentes canadienses se han mostrado entusiasmados en apoyar al CFT en la construcción de una malla curricular de alto nivel. “Chile es un país con muchos recursos en madera que hay que aprovecharlos bien”, dice Lachance.
Para el Seremi de Agricultura, José Manuel Rebolledo, existe un amplio campo a desarrollar en cuanto al uso de la madera. “Está la aspiración de incorporar la madera de forma noble y digna en la habitabilidad en un momento como éste, en el que muchas familias han sido víctimas del terremoto, y con una de las mejores tecnologías a nivel mundial”, puntualiza, para luego agradecer al Gobierno y a la Comisión Escolar de Québec “por este tremendo aporte social y en conocimientos”.
La Emoicq fue fundada en 1954 y tiene a su haber una notable experiencia académica en este tipo de construcciones. Por ejemplo, el 98 % de las viviendas de esta ciudad son de madera, mientras que en Chile esa cifra escasamente llega al 15%. A su vez, cuenta con mil 200 alumnos que estudian a tiempo completo y más de 4 mil en forma parcial. Además, en Canadá, un carpintero de oficio gana entre 25 y 30 dólares la hora.
Cifras más, cifras menos, se espera que esta iniciativa ayude a comenzar a saldar la deuda de Chile con oficios como la carpintería y, al mismo tiempo, abrir oportunidades laborales en un campo tan propio de la Región del Bío Bío, como el de la madera.


