Entrevista Corma Bío Bío:
Perspectivas en medio de la tormenta
Marta Ábalos, directora ejecutiva del Instituto Forestal
El sector afronta el magno desafío de “capear” la tormenta financiera internacional. Nadie duda que serán tiempos difíciles, pero el sector forestal chileno ha desarrollado fortalezas a las que apelar en estos momentos. La directora ejecutiva del Instituto Forestal analiza las perspectivas económicas del sector para este año y adelanta posibles escenarios de la crisis internacional.
1. ¿Cuáles son las perspectivas para el sector forestal que vislumbra de aquí a fin de año?
A pesar de la crisis que experimentan los mercados mundiales y de la conocida crisis subprime de Estados Unidos, se estima que durante el 2008 los envíos del sector forestal chileno llegarán a unos US $5.400 millones, lo que representará un alza de 8% en relación al nivel registrado el año 2007.
Si comparamos las exportaciones de 2007 y 2008 en el período enero-julio, que son los datos disponibles en detalle a la fecha, veremos que la tendencia muestra un alza de 13,5%, como resultado, principalmente, del incremento de 44,3% en los montos exportados de pulpa blanqueada de eucalipto, de 35,8% en las exportaciones de Eucaliptus globulus y de 70,5% en las exportaciones de astillas de Eucaliptus nitens.
Cabe señalar que tal evolución positiva se da en un contexto en que las exportaciones a EE.UU., hasta el 2006 el principal destino de las exportaciones forestales chilenas, bajaron en 13,3 % durante enero-julio de 2008 en relación a los mismos meses del año pasado. Sin embargo, las exportaciones a China, primer destino de los envío forestales de Chile desde 2007, aumentaron en 11,9% y a Japón, tercer destino, en 28,3%. Además, ha habido aumentos muy significativos en las exportaciones a gran parte de los países europeos y latinoamericanos excepto México, que registró una baja de 2,7%.
En ese contexto, se puede decir que durante el 2008 las exportaciones del sector forestal de Chile no sufrirán grandes cambios en la tendencia que venía observándose en los últimos años, sobre todo porque ha podido revertir la gran baja de EE.UU. con mejores precios, mayores volúmenes y diversificación de mercados.
2. ¿Qué tan profundo cree que puede llegar a ser el impacto de la crisis subprime en el sector forestal?
La baja más profunda en las exportaciones a Estados Unidos tuvo lugar en el año 2007, cuando las exportaciones a ese país llegaron a US$ 832,5 millones, con una caída de 23,2% respecto del 2006, año récord en los envíos a ese país. Los productos más afectados fueron las molduras, de madera sólida y MDF, y la madera cepillada, aunque en general, la crisis de la construcción en EE.UU. ha repercutido negativamente en todos los productos forestales exportados a ese país. Este año las bajas han continuado, pero al menos hasta el mes de julio, han sido más moderadas que en 2007, estimándose que esa tendencia podría mantenerse hacia fines de año, con lo cual las exportaciones a EE.UU. terminarían el 2008 en una cifra en torno a US$ 720 millones.
Más allá del presente año, habrá que incluir en el análisis varios otros factores, puesto que la crisis subprime se ha convertido claramente en una crisis global del sistema financiero, que amenaza con dejar a EE.UU. sumido en una prolongada recesión, con lo cual es probable que las exportaciones forestales chilenas vuelvan a bajar en torno al 15% ó 20%, con respecto a 2008.
Con todo, es claro que la crisis está afectando a las exportaciones forestales chilenas, especialmente a aquellas empresas pequeñas y medianas que exportaban mayoritariamente a EE.UU. y que por la poca demanda que existe en ese mercado han debido detener sus actividades. A ello se agrega la profundización y extensión de la crisis actual. Para contrarrestar esta situación Chile deberá intensificar su búsqueda de nuevos mercados, diversificándose no solo en productos madereros sino que también en productos forestales no madereros, y en productos de alto valor, que si bien son mercados de nicho, pueden representar interesantes perspectivas.
3. - ¿Cuál es el impacto comercial que podría tener la ley de bosque nativo, tomando en cuenta que la ley espera estimular la producción maderera y de biomasa para uso energético?
Los impactos son positivos y estos se traducen en diversos beneficios tanto en el aspecto económico, como en el ambiental y principalmente en lo social. Actualmente, existen 4,5 millones de hectáreas de bosque nativo con potencial productivo entre las regiones del Maule y Magallanes. Del crecimiento de ese bosque que es del orden de los 25 millones de metros cúbicos al año, sólo se les da uso a 8 millones de metros cúbicos, los que se destinan principalmente a leña. Si se utilizara el total del crecimiento de este bosque para usos energéticos estables, y unos 5 millones de metros cúbicos de madera para producción industrial con lo que se podrían generar más empleos permanentes, superando la actual cifra de empleos directos que genera hoy el sector forestal.
Entre los impactos más esperados está el incremento de la producción maderera. El consumo de madera nativa en trozas para fines industriales es actualmente de unos 500 mil metros cúbicos anuales (1,6 % del total). Las existencias volumétricas actuales en los bosques naturales se estima que son en un 80 % madera delgada para pulpa y en un 20 % madera gruesa para madera aserrada y chapas, lo que se explica por el nivel de degradación de los bosques nativos desde el punto de vista. En consecuencia, la silvicultura en los bosques comerciales debe apuntar al mejoramiento de la productividad maderera y la reducción de los ciclos de rotación.
Estimaciones generales realizadas por el Instituto Forestal indican que, durante los primeros 10 años de aplicación de la Ley se habrán manejado en promedio unas 13 mil hectáreas por año con fines productivos madereros, llegándose a producir al año 10 un millón de metros cúbicos, 70% pulpable y 30% aserrable, nivel que se incrementaría considerablemente para llegar en el año 2039 a 3,5 millones de metros cúbicos, 60% pulpable y 40% aserrable, marcando ya un cambio cualitativo de interés. Las proyecciones de volumen y calidad de la materia prima deberán ser motivo de detallados y periódicos estudios, que constituyan la base para orientar el tipo y capacidad de la industria que sería necesaria en el sur del país.
La oferta de empleo debiera verse significativamente aumentada en 30 años; actualmente el sector forestal vinculado con los bosques nativos ofrece unos 5.500 empleos, lo que equivale a un 4 % del empleo forestal del país, y se estima que para el año 30 de aplicación de la ley, la disponibilidad de trabajo será de unos 21 mil empleos directos y 52 mil indirectos, cifras que son significativas desde el punto de vista de la economía y el desarrollo rural.
En materia de provisión energética, los beneficios de utilizar la biomasa del bosque nativo son cuantiosos y diversos. En el ámbito social, el bosque aporta 10 veces más empleos en comparación con la energía nuclear, 3 a 4 empleos más que el petróleo y produce de 5 a 10 empleos directos por cada megawatt instalado. Desde el punto de vista económico, la energía proveniente de la biomasa puede ser competitiva en relación a la electricidad y el gas natural, en muchos usos. En materia ambiental, posee un balance neutro de emisiones y no emite contaminantes sulfurados o nitrogenados.
En el actual escenario de crisis energética mundial, la utilización de biomasa para energía puede ser muy favorable para disminuir la dependencia de combustibles fósiles, y el gasto en divisas. Además de un impacto favorable en el medio ambiente, porque se , se dejarían de emitir 1,2 millones de toneladas de CO2 al año. Sin duda que, la promulgación de la ley de bosque nativo es un gran avance para, y cabe señalar que quienes tienen la opción de crecer en este rubro son los pequeños propietarios quienes poseen gran parte del bosque nativo de nuestro país.
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