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Fuente:La Nación |
Fecha:13/08/2008 |
Será fundamental para planificación territorial Así será el satélite chileno Con la presencia de la Presidenta y una maqueta a escala real del artefacto, mañana se conocerá oficialmente cómo lucirá el tercer satélite chileno. ¿Su tarea? Monitorear cambios climáticos e impactos medioambientales, aunque también servirá como arma disuasiva. La Agencia Chilena del Espacio (ACE) está de fiesta. Después de años preparándose para volver a ponerse en órbita, finalmente el 25 de julio pasado el ministro de Defensa, José Goñi, firmó un contrato por 72 millones de dólares -a costa de los gastos reservados de su cartera- para que EADS Astrium construya el primer satélite de observación para Chile. Mañana el festejo será oficial cuando la Presidenta Michelle Bachelet presente el prototipo con el que Chile, siete años después que el FASat-Bravo, vuelva al espacio. El Sistema Satelital para la Observación del Territorio Nacional (SSOT) -nombre del satélite- estará en órbita en 2010, enviando fotografías a las antenas receptoras y monitoreando los recursos naturales, supervisando el cambio climático global e impactos medioambientales. "Vamos a saber lo que ha ido pasando con el agro, pesca, minería, defensa, medio ambiente, clima y en el seguimiento de nuestros recursos naturales de hielos, disponibilidad de aguas, fronteras, etc. Es decir, es una herramienta vital para la planificación territorial del país en forma integrada", explica Roberto Castro, miembro del Comité Académico Científico de la ACE. Castro dice que el costo del satélite es irrisorio en comparación con las ganancias que proveerá al Estado, que potenciará sus sistemas de información en todas las áreas públicas y podrán crear modelos para observar de manera eficiente la distribución territorial y enfrentar de mejor forma los desastres naturales. Sin embargo, junto con la compra del satélite es necesario un fortalecimiento de la ACE. "Es ridículo tener una agencia chilena del espacio con un presupuesto de 30 millones de pesos anuales", dice el asesor espacial. Precisamente éste es uno de los puntos que algunos parlamentarios han encontrado extraño de la compra. Y se han opuesto públicamente. "Todavía no entendemos para qué comprar un satélite si no tenemos una agencia. Nadie dice que no vaya a traer beneficios, pero el proceso ha sido dudoso. Es un satélite que cuesta casi el doble del que antes se desechó y no tiene avances significativos", dice la presidenta de la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados, María Angélica Cristi. La parlamentaria agrega que aún no se explica por qué los dineros saldrán de los gastos reservados de Defensa si el satélite apenas va a tener un 5% de uso para ese ítem (el otro 95% será civil). Castro explica que el Gobierno aprobó el proyecto siempre y cuando fuera usado con fines civiles, aunque aclara que ésta compra de todas formas incide en defensa como un "arma disuasiva en tiempos de paz" porque "hoy día la guerra no se juega con aviones, se juega precisamente con información satelital".
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